Con todo, la necesidad de contarlo y de incluir lo que la imaginación dicte es la clave de este libro. Por tanto estamos escribiendo sobre una suma más. Porque a las historias que la vivacidad nos cuenta a cada paso, y recuerdo que son las más intensas y numerosas, Juan añade los elementos propios de su capacidad creativa. Incluye incluso las sugerencias que vienen de la, también tantas veces olvidada, cultura rural.
Añadiendo lo externo a nosotros mismos a la propia identidad alcanzamos una de las más coherentes delicias posibles en este mundo. Sumamos y nos acercamos a la condición de convivenciales.

