Estás, lector, ante una persona y un estilo literario que, tiende y a menudo logra, el mejor injerto.
Los que cultivamos la tierra sabemos que, para tener buena fruta que degustar, nada supera al uso de un árbol silvestre al que le añadimos un vástago de otro cultivado de su misma familia. El soporte pertenece a lo espontáneo, la rama productora del fruto es el resultado de seculares o milenarias aportaciones del saber rural. Alianza, asistencia mutua, cooperación. Insisto, suma en suma.
Así son estos relatos.

